lunes, 30 de noviembre de 2015

No se trata de hundirte

La noche anterior desperté de madrugada,
a mi lado había una señora hincada, rezando.
Intentaba comunicarme con ella, y al fijarme,
no tenía oídos, tampoco brazos.

Aquella voz, provenía de una grabadora gris,
que por cierto nunca había visto en mi hogar.
Parecía como un disco en repetición que no acabaría.
Cuando intenté poner los pies en la tierra, me hundí.

Correr fue una estrategia que no funcionaría;
pues aquella señora, se había encargado de atar
mis manos a una de las suyas.
Comprendí que debía estar con ella por un rato.

Al terminar de sonar aquella grabación,
una luz se prendió y por segunda ocasión, rezó;
pero esta vez, era un idioma que no recuerdo.
La vida se conforma de pesadillas, dijo.

Sin pesadillas todos estaríamos muertos,
pues ellas nos ayudan a saber qué es real.
Contamos cuentos y metáforas a niños de 8 años.
Despreciamos nuestro potencial de vivir.

Muchas cosas suceden para no ser contadas.
Subo escaleras diario para llegar a esa señora.
Esta vez, decidió acostarse a mi lado, ahora,
sin mencionar ni una sola palabra.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Hablar por teléfono

Dime que sí, y lo hago.
Dime que sople a un globo;
dile que no me vea, me cohíbo.
Surte la alacena de globos.

Los globos de colores viajan.
Los colores provocan distintas magnitudes.
A su vez, todo se compone de partículas.
Las partículas se desplazan a todo lugar.

Sigo esperando a convertir tu cara en azul,
y tu cabello en un lazo que amarre mi cuello.
El cual, subsistirá no más de media hora.
El amor se creó de partículas pasadas.

Todo significado incluye amor y felicidad.
Nunca nadie ha sido dichoso de poseer ambos.
Córrele y dile que no venga.
Suéltalo, que ya fue tarde la acción.

No he pensado que la vida sigue bien.
No le digas a alguien que he tomado,
pues sospecharían que no fue sólo alcohol.
Piensa que estamos separados y que es imposible estar juntos.




Agua con leche

Existe un Dios que inventó vida en otro planeta.
Puso cuatro mesas al centro de la nada.
Comenzó dibujando las estrellas en un fondo verde.
Colocó varios monos de plastilina en la mesa.

La estructura comenzó por tomar forma.
El fondo verde, contrastaba con el azul del suelo.
Brindó una taza de café a los invitados.
Uno de ellos, prefirió tomar un vaso con agua.

Dios inventó el agua con compuestos distintos.
Todos lo notaron y no pudieron hablar de eso.
Dios había cometido un error. No ponerles boca.
Tras años, se dio cuenta que el error fue crearles esa boca.

Para aquel tiempo, nadie opinaba y todos sonreían.
Actuaban por inercia, como ave cuidando crías.
Todos disfrutaban el silencio en el planeta,
entonces llegó la voz y evolucionó.

Quiero ir contigo a México

Quiero visitar el cielo contigo.
Ir a un concierto, y que estés tú.
Estar acostados en una cama.
Tener sueños y compartirlos.

Estar sola, se siente como un meteorito.
Chocar en satélites y dejarlos marcados.
Jugar con fuego sin necesidad de apagarlo.
Saltar por una ventana que lleva al fin.

Quiero visitar México, no contigo, sola.
Estar metida en una cama de cobijas blancas.
Levantarme y correr a aquel fin
sin miedo de ser detenida por alguien.

Sin escalas, imaginar la vida en vuelo.
Mientras, descanso en una nube rosa,
Mientras, tomo un vaso de agua helada
y escucho las voces de algunos desconocidos.

Quiero viajar a Argentina en un carro.
Deseo llegar a China en un caballo.
Nunca existieron puentes para atravesar océanos;
si bien, los inventaron para destruirlos.


lunes, 3 de agosto de 2015

Sin preguntar me sentí aterrada

Han sido semanas sin llegar aún a meses.
La custodia de un anochecer bajo cobijas.
La tristeza de despertar y escribir,
se juntan, tan grandes y se hacen de colores.

La primera semana fue la peor.
No sé si pasó o sólo se creó en un sueño.
Los sueños, dicen, no siempre deben cumplirse
pero después de finalizarlo, quieres volver a tenerlo.

Según todos, pasé la segunda en gozos.
No necesariamente aprendí, pero se sintió.
Jugué de nuevo, intenté dormir temprano.
No precisamente la pasé del todo bien.

Después, inventaron el número tres.
¿Qué fue primero? ¿Los números o las letras?
Ni una palabra escucharon las ventanas salir de mí.
Comenzando, reí de nuevo.

Sin saber o preguntar me sentí aterrada.
El terror, pensaba sólo era en el cine,
uno de los cuatro géneros más buscados.
Después, callé y observé. 

Apenas pasaba una semana.

Tiempo de turbulencia

Fueron cuatro vuelos, en los cuales vi el cielo, las nubes,
 y ni una persona sentada en ellas disfrutando el haber muerto.
Entre todo, había aviones con personas rezando por su vida.
Que a propósito, uno de ellos, hizo derramar té en mí.

Uno de cuatro vuelos, en el que cambié música por charla.
Uno de cuatro vuelos, que cambié asiento en el pasillo por asiento
en ventana.
Dos vuelos, que disfruté ver a cada persona que caminaba a su asiento.


martes, 30 de junio de 2015

Hoy por la mañana

Las palabras se escriben con cariño,
pues somos nosotros sin remordimiento. 
Mil palabras giran en torno a una
son ustedes sin seguridad de estar sintiéndolo.

Cuando las palabras terminen, estaré lista
para escuchar poemas y escribir historias.
Cuando de nuevo se meta el sol, definitivamente
estaremos listos para empezar a recitarlos.

miércoles, 10 de junio de 2015

Once cero seis

     Intranquila, pienso en el tiempo perdido. Tranquila pienso en el aprendizaje obtenido y todo lo que vendrá después. Cada diez minutos, le repito a mi cabeza que no haga una tontería. A veces, se me olvida y es cuando comento algo tonto.
     Aprendí a utilizar la palabra "probablemente" aunque todo marque negativo. Total, no pasa de eso. Probablemente debo estar sentada sin mirar al cielo ni una sola vez, pero es imposible. Muy posiblemente, consiga no mirar durante los días sin nubes o cuando el sol está en su apogeo. Pero tiene la probabilidad de que aún sabiendo qué suceda, voltee a mirar.

Diez cero seis

Dormí sin más. 

Sin olvidar qué esperaba mañana.
Mientras, a mi lado leías la biblia.
Tus ojos se movían y yo sonreía.
No quería olvidar el tiempo.

Entonces, desperté.

Estabas a mi lado y ahora dormías.
Y yo escuchaba una canción.
Todos conocen, mientras intentan.

Agradecí existir y que todo existiera.


miércoles, 20 de mayo de 2015

Miércoles veinte de mayo

Es miércoles a mitad de año y son las 22:00 horas.
En la tarde hizo calor y más temprano un poquito más.
Pero estaba nublado; mientras, hacía un examen.

Son las 22:14 horas y sigue siendo miércoles.
Un día, alguien me dijo: No estés triste.
Ciertamente, hoy, no estoy triste.
Ciertamente, hoy, no estoy feliz.

Hace falta un aroma bonito cerca de mí.
Como el de la mujer que siempre va en camión.
Como el perfume que utilizaba un niño en bachiller.
Aún es miércoles, pero ya pasaron trece minutos.

El trece, es un número lindo, menos los días de guerra.
El trece, es un niño que corre de noche en la calle.
A los trece, quise un pony y me lo regalaron.
El trece, probablemente no sea un número de suerte.

Histología no es sólo una materia que deba estudiar.
A veces, parece como si sólo fuera ciencia ficción.
Después, veo una laminilla en laboratorio y lo creo.
En cambio, bioquímica, me gusta... pero de lejos.

El viernes pasado, sentí el pulso de mi arteria femoral.
Sentí que un día, todas las materias se van a convertir en una.
Pensé que todos deberían saber que esa arteria existe.
Es sólo para fines prácticos. Para que sientas cuando estás feliz.










viernes, 17 de abril de 2015

Maun

Nunca hubiera estado tan cerca de nada más.
Cada átomo que tocas y es repelido al instante sin sentirlo.
Propiocepción de tocar, sentir y sonreír.

Sentir imaginando.
Pensar mientras hablas.
Liberación o secreción de hormonas.

Sentimientos transmitidos por ondas.
Tres juegos con finales sin sentido.

Maun está al Sur de África.



martes, 31 de marzo de 2015

Lo irreal es aquello que dejas de frecuentar y tu cabeza decide suprimir.
Dos cuentos que leíste ayer por la noche y hoy no consigues recordar.
Una persona que no has visto durante tres semanas y recuerdas su voz.
Su voz suena tan lejos, pero puedes recordar cada gesto y movimientos.
Lo incierto es que mientras más pasa el tiempo, más irreal se vuelve.
Lo cierto es que una vez que has dejado de ser irreal, puedo verte.

lunes, 30 de marzo de 2015

El regalo perfecto

     Los bomberos siguen intentando apagar la casa azul de la esquina, una señora desesperada gritando sin alguien que la consuele.
     Una niña dentro que de tanto intentar escapar, terminó inconsciente. Una llamada. El tiempo parecía parecía pasar rápido y sólo habían pasado quince minutos. Al terminar ve a uno de los bomberos salir con la niña en brazos. La madre se culpa mientras la niña no reacciona más.

- ¿Qué he hecho para merecer ésto? 
Dentro de su mente sólo escuchó:
     Nada. La vida es así. La vida te sorprende y la mayor parte del tiempo, te deja sin eso que tú consideras todo.
- Puedo hacer un último esfuerzo, hija. Aún no puedes morir, tienes sólo nueve años.¿Recuerdas que iríamos a comprar tu pastel para mañana? No me puedes dejar ir sola a comprarlo.

- Es tarde, tenemos que llevarla -
Parece que ellos no tuvieran sentimientos.
     Una mirada destrozada, un corazón arrastrado por el suelo. Después de esa noche nada volvería a ser igual. Apenas ha pasado media hora, lo que para ella se ha convertido en el momento más difícil de toda su vida. 
     Sin recordar lo sucedido, aún existía una pequeña esperanza, acompañada de un deseo que por desgracia nunca se haría realidad.
Una promesa, una esperanza, un deseo. Cada uno inexistente.

     Un señor feliz de haber conseguido el regalo perfecto, llega a casa sin comprender lo que ha pasado. Realiza unas cuantas llamadas.

- ¿Qué ha pasado aquí?
     La cara de angustia no desaparecía, la mirada de alivió se transformó en una mirada de total pánico. Qué tristeza no saber la realidad.
     

sábado, 7 de marzo de 2015

Existe un sentimiento, a la mitad de dos sentimientos.
Existe sólo uno que es puro, llamado tranquilidad.

sábado, 14 de febrero de 2015

Un espacio en el universo

Vida fuera de la tierra, en un espacio en el universo, la música es creada por el sonido de las estrellas que chocan y unos cuantos refugios en los hoyos negros de algún planeta.
Los días eran como correr en el parque imaginando que podría llegar fuera de esta tierra, escribir planes deseando poder hacerlos realidad.

Él se llamaba Diego, jugaba con los planetas.

¿Para qué detener a un niño?

Dolía sentarme al lado de él y escuchar todo lo que decía, quería conocer la Luna. Era como si supiera todo lo que quería, como si en realidad deseara tanto conocerla, conocer el espacio que habitaba la tierra.

El otro día alzando su cuarto encontré unas hojas escritas:

8 Dic 2012

La Luna se ve tan cerca, quizá si robo la escalera de papá, 
la del vecino y la de mi tío podré alcanzarla.
Hoy estaba observando que por la casa de enseguida había
algo que me podía ayudar, una especie como de barrancas, 
me dijo Gatita que me quería acompañar, tendré que hacer 
una bolsa para ella.

-Fue cuando pude comprender que las ideas te pueden ganar y llegar a hacer miles de cosas, las ganas de hacer algo vencen al miedo y a nosotros mismos, es así como logramos hacer las cosas.

9 Dic 2012

En un sueño había un hombrecito pequeño muy blanco con
cabello rizado casi naranja, era quien me guiaba de estrella 
en estrella, pensé que él sólo existía en mis sueños pero hoy 
de camino a la escuela, estaba sentado en una banquita, creo,
esperaba por mí... Mencionó acerca de no ir a la escuela, 
contar historias durante un viaje, un viaje que podría durar años
o unas simples horas.
Soy niño tengo muchos años para lograrlo, el problema es 
que yo quería estar fuera ya.
Le hablé sobre mi plan de las escaleras, él dijo que tenía uno mejor.
Comencé por buscar revistas pero me pidió juegos, unos cuantos mapas
 y no lograba comprender cómo podría llevar a cabo este plan.
“Esto es entre tú y yo, debe ser secreto, será asombroso” me dijo
 y yo respondí: Gatita tiene que venir.
No respondió nada por minutos...
Después, sólo rio y dijo: Ella no aguantará tal viaje.

14 Dic 2012
Recogí cartas que habían dejado por la mañana en el correo, 
por fortuna nadie las vio primero que yo, las guardé en mi cuarto.
La primera decía una especie de pasos a seguir para conseguir esto.
 La verdad, no logré comprender pero sólo me recuerdo ahí volando.

Pasaron muchos días después de recibir las cartas, hablaban sobre este día… 


Que estaba seguro, llegaría.

martes, 13 de enero de 2015

No sé si lo notes, pero ésta fue la última vez

     La Tierra no va a rotar de la misma manera que lo hizo hace dos años, y tú no estarás notificado, hasta que pierdas el equilibrio. Ésta es la última vez, no sé si sea de tu conocimiento, pero los sillones de tu sala, ya no soportan un peso más. No lo has dejado pasar; vaya, lo has notado.

     La tarde anterior a ésta, o la anterior a esa, fue cuando sin duda, te sentaste a contemplar las nubes, cuestionando lo mismo que has cuestionado cuatro años atrás: ¿Cuál es la primera nube que decide bajar y tocar el suelo? ¿Cómo es estar envuelto en las nubes? ¿Existe la vida? 
No sé si lo notes, pero ésta fue la última vez que se pararon en tu puerta y te abrazaron. Que alguien te dio los buenos días y que desearon estar a tu lado.

     Tal vez, no sea la última vez que alguien te mienta, ni que te deja a solas con tu mente, tampoco que te prepara té. Pero vaya que lo ha sido antes y vaya que lo será después.

miércoles, 7 de enero de 2015

Satélite natural

    Siempre será mejor el panorama real que lo que logramos capturar.
Es similar a los sucesos diarios que afrontamos y decidimos almacenar;
en consecuencia de todo, cuando no suele dejarnos en un máximo nivel
de satisfacción, ese que nos gusta, sólo esperamos dormir y tener un buen
 sueño que haga sentirnos mejor al despertar. 
Otras noches, no será la luz de algún satélite natural la que nos acompañe, 
tan sólo estará la luz de una lámpara en tu cuarto y tú sobre la cama inmóvil, 
esperando que algo magnífico suceda, poder almacenarlo y recordarlo como un sueño.