Las ovejas que contaba para dormir, comenzaron a hacer ruido.
Me levantaron y me hicieron escribir.
Aún se me olvida leer las noticias algunos días.
Aún no asimilo que el mundo se está acabando.
A veces aún actúo normal.
Espero nadie se haya quedado estático,
que todos hayan encontrado motivación y ganas de descubrir.
Solían gustarme las moras azules, las zarzamoras y ahora hay un espacio para el mango.
A pesar de los días interminables, de las cervezas inexistentes.
Aún quiero encontrarme.
Si es posible, antes de que el mundo termine.
Aún quiero ser punk y dejarme crecer el cabello.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario