Las personas suelen confundir una mirada triste con una de odio.
Un grito de auxilio con uno de miedo.
Las miradas con movimientos rápidos, por locura.
Es fácil, confundir tal persona tan profundamente triste, por la más feliz del lugar.
martes, 17 de diciembre de 2013
viernes, 6 de diciembre de 2013
Té para preparar.
Quién ama, se despierta temprano. Corre a preparar licuado y prende la Tv.
Se pone a jugar con el agua mientras se baña y deja que el perro ladre.
En cambio, quien está triste, se despierta y se queda pensando en si ese día
se levantará o simplemente llamará para decir que no llegará.
No tiene planes, pero tiene inspiración.
La inspiración perfecta de estar solo, sentirse quizá, un poco miserable
y tener manos para escribirlo.
Y yo, creo que estoy en el punto medio de esos dos.
Hay veces que despierto queriendo recordar lo que soñé anoche,
porque mi cerebro insiste en que me haría feliz recordarlo
y otras veces me levanto llorando, triste porque no hay té ya preparado.
Se pone a jugar con el agua mientras se baña y deja que el perro ladre.
En cambio, quien está triste, se despierta y se queda pensando en si ese día
se levantará o simplemente llamará para decir que no llegará.
No tiene planes, pero tiene inspiración.
La inspiración perfecta de estar solo, sentirse quizá, un poco miserable
y tener manos para escribirlo.
Y yo, creo que estoy en el punto medio de esos dos.
Hay veces que despierto queriendo recordar lo que soñé anoche,
porque mi cerebro insiste en que me haría feliz recordarlo
y otras veces me levanto llorando, triste porque no hay té ya preparado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)