Las palabras se escriben con cariño,
pues somos nosotros sin remordimiento.
Mil palabras giran en torno a una
son ustedes sin seguridad de estar sintiéndolo.
Cuando las palabras terminen, estaré lista
para escuchar poemas y escribir historias.
Cuando de nuevo se meta el sol, definitivamente
estaremos listos para empezar a recitarlos.