Vida fuera de la tierra, en un espacio en el universo, la
música es creada por el sonido de las estrellas que chocan y unos cuantos refugios en los
hoyos negros de algún planeta.
Los días eran como correr en el parque imaginando que podría
llegar fuera de esta tierra, escribir planes deseando poder hacerlos realidad.
Él se llamaba Diego, jugaba con los planetas.
¿Para qué detener a un niño?
Dolía sentarme al lado de él y escuchar todo lo que decía,
quería conocer la Luna. Era como si supiera todo lo que quería, como si en
realidad deseara tanto conocerla, conocer el espacio que habitaba la tierra.
El otro día alzando su cuarto encontré unas hojas escritas:
8 Dic 2012
La Luna se ve tan cerca, quizá si robo la escalera de papá,
la del vecino y la de mi tío podré alcanzarla.
Hoy estaba observando que por la casa de enseguida había
algo que me podía ayudar, una especie como de barrancas,
me dijo Gatita que
me quería acompañar, tendré que hacer
una bolsa para ella.
-Fue cuando pude comprender que las ideas te pueden ganar y
llegar a hacer miles de cosas, las ganas de hacer algo vencen al miedo y a
nosotros mismos, es así como logramos hacer las cosas.
9 Dic 2012
En un sueño había un hombrecito pequeño muy blanco con
cabello rizado casi naranja, era quien me guiaba de estrella
en estrella, pensé que él sólo existía en mis sueños pero hoy
de camino a la escuela, estaba sentado
en una banquita, creo,
esperaba por mí... Mencionó acerca de no ir a la escuela,
contar historias durante un viaje, un viaje que podría durar años
o unas simples
horas.
Soy niño tengo muchos años para lograrlo, el problema es
que
yo quería estar fuera ya.
Le hablé sobre mi plan de las escaleras, él dijo que tenía
uno mejor.
Comencé por buscar revistas pero me pidió juegos, unos
cuantos mapas
y no lograba comprender cómo podría llevar a cabo este plan.
“Esto es entre tú y yo, debe ser secreto, será asombroso” me
dijo
y yo respondí: Gatita tiene que venir.
No respondió nada por minutos...
Después, sólo rio y dijo:
Ella no aguantará tal viaje.
14 Dic 2012
Recogí cartas que habían dejado por la mañana en el correo,
por fortuna nadie las vio primero que yo, las guardé en mi cuarto.
La primera decía una especie de pasos a seguir para conseguir esto.
La verdad, no logré comprender pero sólo me recuerdo ahí volando.
Que estaba seguro, llegaría.